Narrativa

MITO

La corrupción de Hades

Un día en el Olimpo llegó el mensajero del pueblo el cual llevaba la súplica del pueblo de que los dioses crearan algo con lo cual se pudieran comunicar más fácil. Atenea escuchó las súplicas de los mortales antes de irse a dormir, y mientras estaba durmiendo, tuvo un sueño donde se veía cumpliendo el deseo de los humanos, esto era una red internacional que nombró "Internet". Se despertó repentinamente y se puso a trabajar en su sueño para que se volviera realidad y complacer a los mortales. Mientras trabajaba se le acercó Hades preguntando qué hacía, ella le contó su sueño y Hades se rio porque le parecía una idea tonta. Él se retiró para dejar trabajar a Atenea con su idea. Ella terminó su trabajo y se lo entregó a los mortales y les explicó cómo se utilizaba. Éstos comprendieron lo que tenían que hacer y empezaron a usar el Internet de manera correcta. Hades, al ver el éxito que tuvo la idea de Atenea, le dieron celos y quiso arruinarle su idea, entonces fue en busca de Afrodita para corromper el Internet. Entre Afrodita y Hades crearon un plan en el cual consistía tocar el deseo sexual de los hombres. Hades fotografió a Afrodita de manera muy provocativa y subieron las fotos a Internet. Los mortales al ver este tipo de contenido inapropiado en la creación de Atenea, continuaron subiendo fotos de este tipo, junto con contenido que incita la violencia. Entonces Atenea creó las reglas de Internet, pero nadie las respetó porque estos contenidos fueron aumentando. Sin embargo, un pequeño grupo de personas vieron lo beneficioso de la idea de Atenea y la siguen usando de manera correcta.

Escrito por:
Arenas Hernández Diana Laura
Garcés Alcántara Michelle
Gutiérrez Juárez Erick Eduardo


LEYENDA

Los muertos penan


Se cuenta que allá por la Inmaculada -un barrio de Palmarito- un campesino de nombre Carmelo Flores, un día se montó en su bicicleta para dirigirse al trabajo, y mientras pedaleaba se percató de que alguien más se encontraba en el portabultos, se volteó y no había nadie. Él se petrificó de miedo y a pesar de ello continuó su camino. No fue la única vez que le ocurrió, pues le había pasado lo mismo en otras ocasiones.
En otro momento, Carmelo mostró interés, se armó de valor para enfrentar al ser sobrenatural y le preguntó quién erea y lo que quería, aquello no respondió, el señor Flores repitió y esta vez sí obtuvo respuesta. El espíritu le ofreció su amistad y pedía ayuda para que pudiera descansar. El campesino escuchó al muerto que le daba instrucciones para que hallara su sepultura y trasladara sus restos a otro sitio, pero su petición fue rechazada por el viejo, de manera que insistió por varios años más, siguiéndolo a todas partes. Cuando intentaba dormir, surgió una voz en la oscuridad pidiendo que saliera al patio, pues allí lo esperaría. Don Carmelo confirmó aquello con gran sorpresa en su corral, vio claramente que era un hombre de tez clara y alta estatura montado en un caballo negro, se confundía con la noche, el individuo repitió su solicitud, pero ahora con tono amenazador. Carmelo debía cumplir lo que le había sido encomendado o sería perturbado hasta que lo hiciera. Tales fueron las palabras del singular personaje, que dieron paso a otro evento: se escuchaban sonidos anormales para cualquiera que pusiera un pie dentro de esa casa.
El dueño, cansado de aquellos episodios, organizó un novenario de misas celebrada en su morada en nombre de aquella alma en pena, además estancaron en cada esquina de la propiedad cruces de palma bendita para ahuyentar a dicho ser y tener paz la familia Flores.

Compiladoras:
Michelle Garcés Alcántara
Aura Erika Navarro Andrade

La cueva del rey


Se cuenta que hace mucho tiempo existió un rey muy avaricioso, que explotaba a la pequeña población para tener más riquezas.
Un día los pobladores se hartaron del trato recibido e intentaron despojar al rey de sus riquezas. Éste al darse cuenta, tomó lo que pudo y huyó hacia un cerro, donde encontró una cueva, y para asegurarse de no perder su riqueza invocó al diablo, el cual cual le dijo que a cambio de su alma éste cuidaría sus riquezas, y entonces las riquezas del rey pasaron a ser riquezas del diablo, una vez hecho el pacto, Satanás traiciono al rey y lo convirtió en cenizas.
Desde entonces las riquezas son protegidas por el diablo junto con las brujas, los duendes, los nahuales, etc.
Los habitantes al estar espantados por los seres sobrenaturales, cerraron la cueva con una enorme piedra, sin embargo satanás la abre una vez al año para que los avariciosos intenten robar el tesoro.
Se afirma que hay gente del pueblo y comunidades cercanas que han intentado entrar para tomar las riquezas cuando la cueva se abre, pero que una vez que entran es la última vez que se sabe de su existencia, ya que nunca vuelven a salir.

Copiladores:
Arenas Hernández Diana Laura
Gutiérrez Juárez Erick Eduardo
Luna Hernández Omar


PRESENTACIONES DE TÍTERES

Hércules y Hilas




Participantes:
Gutiérrez Juárez Erick Eduardo
Monterrosas Hernández Dulce María
Navarro Andrade Aura Erika

Artemisa y Orión



Participantes:
Garcés Alcántara Michelle
García Berra Anadela
Notario Pérez Jessica Janeth


Medusa 



Participantes:
Arenas Hernández Diana Laura
Enriquez Cabrera Angelica Lizeth
Ramírez Figueroa Mario Ángel

FÁBULA

Una coneja que no come zanahorias

En un prado cerca de un bosque vivía una conejita que no comía zanahorias. Una tarde se acercó a sus compañeros conejos y era la única que no tenía una zanahoria para el almuerzo. Un pequeño grupo se acercó y le preguntó: -¿Por qué no disfrutas de las zanahorias? Son muy deliciosas, además todos lo hacen. Ella respondió: –Prefiero las lechugas, jitomates o rábanos. Después sus padres le dijeron: –Debes de alimentarte de zanahorias, son necesarias para vivir. Sin perder la paciencia, contestó: –Alimentarse es una necesidad, pero no siempre es de zanahorias. Días después fue a dar un paseo en el bosque y ahí se topó con un pájaro. A éste le pareció raro que un conejo no cargara con su zanahoria. Se le acercó y preguntó: -¿A dónde te diriges, lindo conejo, sin tu zanahoria? Con mucha tranquilidad, la coneja lo sacó de duda: –No todos los conejos están forzados a cargar con zanahorias y continuó su camino. El pájaro no se lo creía, pues jamás en su vida había visto un conejo que no devorara ese alimento. Pasó el tiempo y aunque trataron de convencerla, ella jamás aceptó. Un día los sembradíos de zanahorias desaparecieron por completo. Los conejos no sabían que hacer, ya que no sobrevivirían sin ellas. Sería su fin. La conejita se entristecía de la situación de sus compañeros, así que los llevó a los sembradíos de brócolis, pepinos, lechugas, rábanos, apios, etc. Al principio no les gustaron mucho, pero sin otra alternativa, tuvieron que comer otros vegetales. Luego de unos meses, los conejos recuperaron sus zanahorias, pero ya se alimentaban de otras hortalizas y se sorprendieron de lo sabrosas que eran.
Ser diferente no es malo y hay que enfrentarse a muchos estereotipos, sin embargo, se aprenden muchas cosas que no se lograrían de otra forma.
Escrito por:
Michelle Garcés Alcántara
Anadela García Berra
Aura Erika Navarro Andrade
El ciervo, el cazador y el león

Cierto día, en un lago bebía agua un ciervo flacucho con patas no tan fornidas y débil, a lo lejos vio pasar a un león y lo reconoció pues era su amigo, un león grande fuerte y con grandes músculos, estos dos eran grandes amigos, sin embargo, era muy común que el león se mofara de su amigo por su aspecto físico, específicamente por sus patas.
Un día como cualquiera ambos estaban paseando por la pradera cuando a lo lejos escucharon disparos que se iban acercando cada vez más, el león utilizó su fuerza mientras que el ciervo careciendo de fortaleza física emprendió carrera utilizando la ligereza de sus patas, pudiendo así escapar del cazador, mientras que el león no pudo hacer frente a las balas del cazador por lo cual fue herido quedando al borde de la muerte.
No des por sentado la inutilidad de algo hasta que compruebes dicha carencia de valor.
Antonio García Luis Ángel
Arenas Hernández Diana Laura

Maldonado Morales Itzel
El perro y el caballo

A una escuela acudía un lindo perrito negro con patas blancas, el cual era muy juguetón y un caballo café, muy serio y enojón.
Cada día el sabueso observaba a su compañero que se la pasaba solo y no convivía con nadie. Un buen día el perro se acercó al caballo y le empezó a platicar, brincaba a su alrededor, sin embargo, el cuadrúpedo tenía una actitud de despreció, se molestaba al tener al perrito cerca, un día el lebrel enfermó y tuvo que ausentarse de la escuela, el caballo comenzó a sentirse solo y a lamentarse por como trataba antes al perrito, cuando volvió el canino, el caballo se disculpó y se hicieron grandes amigos.
No hay que tratar mal a quienes piensan distinto a nosotros.
Escrito por:
Enríquez Cabrera Angélica
Erick Gutiérrez Juárez

Leilani Ruiz Ubalde


Radio cuento



Radio cuento de "Caperucita Roja" de James Finn Garner del libro "Cuentos infantiles políticamente correcto"

Participantes y voces:
Arenas Hernández Diana Laura - narrador
Garcés Alcántara Michelle - Mamá de Caperucita
Gutiérrez Juárez Erick Eduardo - Lobo y leñador
Velázquez Fernández Marycruz - Caperucita Roja

Comentarios

  1. Me gustó el soundtrack aunque la obra también solo que no pongo atención

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